El sábado 6 de Diciembre nos presentamos en nuestra localidad de origen con un evento disruptivo e innovador. No solo fue una noche emotiva, sino que, sin dudas, será un evento que perdurará en la memoria de nuestra ciudad natal. Realizamos la presentación del elemento tierra en un ambiente verde y amplio, acompañados de una casa con 100 años de historia, en búsqueda de una fuerte conexión con nuestras raíces y la naturaleza.
Esa noche, sumergidos en la emotividad, transcurrimos 10 hs de techno, llegando así a disfrutar de uno de los amaneceres más sentimentales y coloridos de esta temporada. No fue solo una fiesta más, puesto que después de mucho tiempo nuestros referentes Dying & Barakat se presentaron en nuestra localidad, volviendo a conectar con el público que los vio evolucionar.
La curaduría musical fue distintiva y envolvente, transmutando en el espacio con una conexión ambiental de principio a fin gracias a la selección y adaptabilidad al entorno de nuestros DJs residentes, quienes dieron paso a una cabina perfectamente equilibrada para nuestros referentes locales.
Sacul, encargado de abrir la noche, creó un ambiente hipnótico y distintivamente ambiental, aportando una perspectiva personal y acompañando la puesta en escena de manera simbólica, logrando captar la atención de quienes llegaban poco a poco al evento.
Aku, nuestro VJ, creó una destacable ilusión óptica en la escenografía. Elaborando de forma artesanal un telón, logró generar visuales holográficas que se integraban con el DJ. No fueron unas simples visuales: fue la presentación de una auténtica obra de arte visual y digital, en la que quien se encontrara en la cabina se convertía en parte de una narrativa, siendo el centro de una historia perfectamente contada.
Continuaron, por primera vez en formato B2B, Martina B y B153, quienes, entrelazando ritmos hipnóticos de culto, lograron generar un clímax energético de integración con el público, brindando pequeños destellos de luz dentro de su selección musical y saliendo del ritmo ambiental para dar paso al movimiento continuo.
Rodrigo Almirón, integrando diversos matices de la música electrónica, logró unificar la pista de baile de manera concisa. No solo transitó por distintos años y vertientes del techno, sino que también incorporó breaks y tracks destacados dentro del ambiente del DJing. Su presentación marcó un nuevo momento en la pista, demostrando su adaptabilidad y que no teme salir de su zona de confort, dando paso así a una cabina lista para que Dying & Barakat coloquen su primer track y la pista de baile se encienda por completo
¿Qué mencionar de Dying & Barakat que ya no sepan?, no por nada son los referentes locales. La conexión entre ambos fue verdaderamente sublime, el público, en varias oportunidades, logró destacar que al cerrar los ojos hacen uno en la cabina. Sólidos, grooveros, ácidos, enérgicos y reproduciendo producciones propias hasta el amanecer, lograron demostrar quienes son y para qué están en esta escena. El público enardecido demostró estrecha fidelidad a este dúo, quienes lograron aplausos, chiflidos y movimiento desmedido en la física de los asistentes.
Con el sol asomando, Sofía Romero supo manejar la energía de forma personal e introspectiva, generando momentos que quedarán en la memoria de los presentes. Melodías hipnóticas y sentimentales abundaron en una estrecha conexión con el espacio y el tiempo, tocando fibras sensibles en algunos asistentes que no lograron contener ni ocultar su emoción. Celebrando su cumpleaños número 27, dio paso a una nueva era en su carrera, logrando demostrar quién es y hacia dónde se dirige, con el corazón al desnudo.
Pujalte, ganador del contest y elegido por los residentes de Simbiosis, cerró el after de forma enérgica, sin dar lugar a que los presentes se retiraran del establecimiento. Presentó algunas de sus producciones y aportó intensidad a la pista de baile, creando el ambiente perfecto para finalizar esta noche tan emotiva de la mejor manera.
De esta forma, dimos por finalizado un evento lleno de misticismo y de una conexión genuina con nuestro público, nuestro legado y nuestra tierra.
Fotografía por: Feravision.